Hace dos años la vida de Dante, un pequeño de nueve años, cambió drásticamente luego que una bomba de estruendo le cayera accidentalmente cerca del rostro y le cause la pérdida de una parte de su globo ocular derecho. De ahí se desató una larga lucha para Marina Arbelino, la madre del niño, que hoy apela a la solidaridad de la gente, para pagar una costosa operación que podría recuperar al menos un porcentaje de la superficie ocular del ojo de su hijo.
“Dante es un niño que quizás estuvo en el lugar y momento equivocado, pero no fue la culpa de él, entonces creo que como mamá lo menos que puedo hacer es mover cielo y tierra para ayudarle a mejorar su calidad de vida”, comenzó explicando Marina Arbelino en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.