La Fundación Temaikèn celebró dos décadas de trabajo continuo en la Reserva Natural Osununú, un área protegida de 168 hectáreas ubicada en San Ignacio, donde confluyen la selva paranaense y los pastizales del sur misionero. El aniversario fue motivo de encuentro con la comunidad y organizaciones que acompañan la labor de conservación.
Jerónimo Torresin, coordinador del Programa Selva y Pastizal de la Fundación, destacó que “llegar a los 20 años es un orgullo, sobre todo porque la conservación de los espacios naturales es una tarea de muchos, una tarea de todos”. Agregó que la celebración fue “una oportunidad para mirar hacia atrás, repasar logros y aprendizajes, pero también renovar el compromiso porque todavía queda mucho por hacer”.
Torresin recordó que la historia de Osununú comenzó hace más de dos décadas, cuando el predio fue