La construcción de vínculos de confianza entre padres y adolescentes no es algo que se logre de un día para otro. Así lo explicó la psicóloga Lic. Macarena Koderer, quien destacó que “no es lo mismo que los padres confíen en sus hijos a que los hijos confíen en sus padres”.
La especialista subrayó que, ante situaciones difíciles, “debemos preguntarnos: ¿sería yo la primera persona a la que mi hijo vendría a contarle lo que le pasa?”. En este sentido, sostuvo que la reacción inicial de los adultos es fundamental: “La primera reacción que tenemos frente a un problema define si la próxima vez ellos van a querer volver a contarnos”.
Koderer recomendó cambiar la manera en la que se abordan las conversaciones cotidianas: “En lugar de preguntar ‘¿cómo te fue en la escuela?’, es mejor decir ‘¿cómo te sentiste hoy?’. La diferencia es enorme y ayuda a que los chicos se abran sin sentir que están frente a un interrogatorio”.
La psicóloga también resaltó la importancia de validar lo que expresan los adolescentes, aunque parezca trivial: “Si tu hijo lo cuenta es porque para él es importante. No hay que minimizar ni comparar con otros. Cada chico es único y necesita que lo escuchen sin juicios”.