La licenciada en psicología Macarena Koderer advirtió sobre la importancia de acompañar y contener a los adolescentes en medio de los cambios biológicos, emocionales y sociales que atraviesan.
“Los adolescentes pasan por una etapa de fuertes transformaciones cerebrales y hormonales que los hacen más impulsivos. No se trata de que sean ‘malos’, sino de que aún no tienen desarrollada del todo la capacidad de regularse”, explicó Koderer.
En ese sentido, destacó que muchas veces la sociedad minimiza los signos de alarma: “Se suele decir ‘ya se le va a pasar, es una crisis típica de la edad’, pero detrás de esa frase podemos estar ignorando señales que requieren atención en salud mental”.
La especialista subrayó que los entornos familiares y escolares son fundamentales: “Si un adolescente no cuenta con una red de apoyo, si atraviesa situaciones de bullying o ciberbullying, todo se amplifica mucho más. Es allí donde la familia y la escuela tienen que generar espacios de contención emocional”.