Las recientes lluvias trajeron un respiro en Misiones y permitieron reducir el riesgo de incendios forestales y de pasturas en gran parte del territorio provincial. Así lo afirmó Waldemar Laumann, presidente de la Federación Misionera de Bomberos Voluntarios, al hacer un balance del inicio de año y detallar los desafíos que enfrenta el sistema bomberil de cara a 2026.
“Las últimas lluvias han aplacado bastante el factor climático con respecto a incendios de vegetales y forestales. Hay humedad en la tierra, hay mucho verde, y eso nos da tranquilidad”, explicó Laumann. No obstante, advirtió que el riesgo nunca desaparece por completo: “Lo verde está lindo, pero también arde cuando tiene que arder, sobre todo si hay viento y mano del hombre”.
En ese sentido, señaló que muchos de los focos ígneos registrados recientemente, como los ocurridos en Posadas y Loreto, estuvieron vinculados al uso del fuego como herramienta de limpieza. “Son incendios de pasturas bajas, donde el fuego se descontrola rápidamente”, indicó.
Al analizar el panorama para 2026, Laumann remarcó que la experiencia de años anteriores marcó un punto de inflexión en la preparación de los cuarteles. “Las instituciones se fueron preparando en los últimos dos años con más equipamiento, más capacitación y más elementos de lucha contra incendios”, sostuvo, y recordó los momentos críticos vividos cuatro años atrás: “Pasamos situaciones muy difíciles, con faltante de recursos hídricos, de lluvia y de todo. Uno cree que está preparado, pero a veces la realidad supera cualquier previsión”.