Las visitas a México del enviado especial de la Casa Blanca para el cambio climático, John Kerry, se suceden cada vez con más frecuencia y con el foco cada vez más concentrado en los planes del Gobierno mexicano para el sector energético.
De parte de México, el presidente mexicano ha calificado el encuentro como “amistoso, necesario y benéfico” a través de su cuenta de twitter. Sin embargo, en el Senado de Estados Unidos hay inconformidad.
Además, la secretaria de Energía, Jennifer Granholm, hasta el embajador, Ken Salazar, presente también en la cita de este jueves, han mostrado su preocupación ante posibles perjuicios para los inversores estadounidenses implicados ya en el negocio, además de incumplimientos futuros del tratado T-MEC