Tras asumir sus cargos, los nuevos Gobiernos de Chihuahua, Zacatecas, Sonora, Campeche, Nayarit y San Luis Potosí alertaron sobre el desastre financiero que recibieron en sus Estados y que no hay dinero para pagar nóminas, pensiones y proveedores. Por ejemplo, Chihuahua debe 11 mil millones de pesos; Nayarit, más de 12 mil millones de pesos; Sonora, 23 mil millones de pesos, y San Luis Potosí, 16 mil millones de pesos.