En un mundo donde hay tantas enseñanzas y filosofías, donde hay tantas iglesias y tantos caminos, muchos se preguntan: ¿y cómo voy a saber cual seguir? ¡Si todos dicen que tiene la verdad! El capítulo 1 de esta carta, terminó hablándonos de la la Palabra profética más segura, a cual haríamos bien en estar bien atentos. En otras palabras, nuestra única seguridad está en estudiar concienzudamente la Palabra de Dios, que es una lámpara a nuestros pies, y luego pedirle al Espíritu Santo me guíe a toda la verdad. Y Pedro aquí nos va a advertir de que personas debemos evitar. Que Dios nos ayude a permanecer firmes hasta el final. Que el Señor te bendiga.