Jesús, aún en su muerte y humillación, demostró fortaleza y nobleza, amor y misericordia para una raza endurecida y malvada, que no paraba de burlarse y reírse del Mesías que Dios había enviado para salvarles. Pero hubo uno que creyó, se arrepintió, y aún estando en su misma condenación, y pronto a morir, expresó su fe en el Salvador del mundo. Te invito a escuchar este breve mensaje, y a conocer a este personaje que a través de su fe, alentó al propio Salvador a seguir adelante, ya que su sacrificio no sería en vano. Que el Señor te bendiga.