Esta es la conclusión del sermón del monte. Y como un buen sermón, tiene un llamado, un apelo, una invitación. ¿Cuál es ese llamado?
Aquí encontramos 3 advertencias de parte de Jesús:
Cuidado con andar por el camino equivocado.
Cuidado con seguir a un líder equivocado.
Cuidado con ser un falso discípulo.
El dicho en la antigüedad era: todos los caminos llevan a Roma. Y alguno podría pensar: todos los caminos llevan al cielo. ¡Falso! Jesús desmiente categóricamente esa postura. ¡Cuidado! “Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte.” (Proverbios 16:25 NVI). Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí se puede llegar al Padre.” (Juan 14:6 DHHS94). Hay un solo camino al cielo. Hay una sola puerta - Jesús. Solo a través de Él, nuestros pecados pueden ser perdonados, y podemos tener acceso a la presencia de Dios.