Creo que cuando David escribió este salmo, debió haber estado en el desierto, junto a sus rebaños. Es posible que ya hubiese sido elegido por Dios, para ser el futuro rey de Israel. Y en una noche, mientras miraba los cielos, no pudo sino pensar en cuan grande es Dios; y cuan pequeño era él. ¿Qué es el hombre para pienses en él? - le preguntaba David a Dios. En un universo tan vasto, tan grande, y tan hermoso, ¿qué somos los seres humanos? La Biblia responde, y nos declara que fuimos creados a imagen de Dios. Dios es nuestro Padre. Pero no solo fuimos creados por Dios; también fuimos comprados por un alto precio: la sangre de Cristo Jesús. El Nuevo Testamento cita este salmo, para hablarnos de la encarnación de Jesús. Dios se hizo carne - un poco menor que los ángeles, para poder vivir entre nosotros, mostrarnos cómo es Dios, y luego morir en una cruz. El amor de Dios no tiene límites. Dios nos ama con un amor que no podemos comprender. Así que solo nos queda alabar a Dios, y repetir: ¿Qué es el hombre, para que pienses en él? Dios te ama. Dios piensa en ti. Dios quiere lo mejor para ti. Que el Señor te bendiga.