
Sign up to save your podcasts
Or


Cuando enfrentamos dolor, nuestro primer impulso suele ser pedirle a Dios alivio. Cuando tenemos dificultades económicas, pedimos dinero. Cuando nos sentimos solos, pedimos amor. Todas estas son oraciones naturales y sinceras. Dios se preocupa por cada una de esas necesidades, pero hay algo más profundo que podemos pedir primero: SABIDURÍA.
Cuando Salomón se convirtió en rey, pudo haberle pedido a Dios riquezas, larga vida o victoria sobre sus enemigos. En cambio, pidió sabiduría para gobernar bien. Dios se complació tanto con su petición que le dio a Salomón no solo sabiduría, sino también bendiciones que no había pedido. ¡Dios le dio aún más!
La sabiduría es lo que nos permite recibir las bendiciones de Dios y usarlas bien:
EN EL DOLOR: la sabiduría nos enseña a perseverar, cuándo buscar tratamiento y cómo apoyarnos en la fuerza de Dios.
EN LA NECESIDAD ECONÓMICA: la sabiduría nos ayuda a administrar los recursos, reconocer oportunidades y evitar errores de inversión.
EN LA SOLEDAD: La sabiduría nos lleva a la Palabra de Dios en busca de consuelo y nos guía hacia relaciones sanas y duraderas.
Sin sabiduría, podríamos tener salud pero no saber cómo cuidarla, podríamos tener riquezas pero seguir viviendo en cautiverio, podríamos tener amor pero malgastarlo o perderlo. Con sabiduría, podemos tener las respuestas para superar cualquier obstáculo.
Así que, cuando ores, recuerda: la sabiduría debe ser la primera petición, porque Dios es quien nos da sabiduría y puede ayudarnos con cualquier cosa que necesitemos.
¡Sé sabio! Pide, y recibirás ❤️
- Si alguno de ustedes tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, quien da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
-Santiago 1:5
BW
By Berta P. WeyenbergCuando enfrentamos dolor, nuestro primer impulso suele ser pedirle a Dios alivio. Cuando tenemos dificultades económicas, pedimos dinero. Cuando nos sentimos solos, pedimos amor. Todas estas son oraciones naturales y sinceras. Dios se preocupa por cada una de esas necesidades, pero hay algo más profundo que podemos pedir primero: SABIDURÍA.
Cuando Salomón se convirtió en rey, pudo haberle pedido a Dios riquezas, larga vida o victoria sobre sus enemigos. En cambio, pidió sabiduría para gobernar bien. Dios se complació tanto con su petición que le dio a Salomón no solo sabiduría, sino también bendiciones que no había pedido. ¡Dios le dio aún más!
La sabiduría es lo que nos permite recibir las bendiciones de Dios y usarlas bien:
EN EL DOLOR: la sabiduría nos enseña a perseverar, cuándo buscar tratamiento y cómo apoyarnos en la fuerza de Dios.
EN LA NECESIDAD ECONÓMICA: la sabiduría nos ayuda a administrar los recursos, reconocer oportunidades y evitar errores de inversión.
EN LA SOLEDAD: La sabiduría nos lleva a la Palabra de Dios en busca de consuelo y nos guía hacia relaciones sanas y duraderas.
Sin sabiduría, podríamos tener salud pero no saber cómo cuidarla, podríamos tener riquezas pero seguir viviendo en cautiverio, podríamos tener amor pero malgastarlo o perderlo. Con sabiduría, podemos tener las respuestas para superar cualquier obstáculo.
Así que, cuando ores, recuerda: la sabiduría debe ser la primera petición, porque Dios es quien nos da sabiduría y puede ayudarnos con cualquier cosa que necesitemos.
¡Sé sabio! Pide, y recibirás ❤️
- Si alguno de ustedes tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, quien da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
-Santiago 1:5
BW