La explicación del presidente del Banco Central del Paraguay respecto a las condiciones bajo las cuales la institución paga un seguro privado a sus funcionarios parece estar llena de burocrática sabiduría. Que si es bianual, por servicio prestado, cancelable según las disponibilidades presupuestarias, etc. Ah, y que los jerarcas no estarán incluidos en el contrato. Bueno, eso ya es algo, sobre todo teniendo en cuenta que el Presidente y los cuatro consejeros perciben un promedio de 45 millones de guaraníes, suficientes como para costearse un seguro propio mejor que cualquiera.