Una vez más, volvemos al punto de partida. Hemos conducido esta locomotora en los últimos siete días por lugares a los que hoy quiero invitarte, no venimos a perseguir tendencias ni a imponer certezas; estamos aquí para escuchar lo que queda cuando bajamos el volumen del ruido de ahí fuera y son las canciones las que eligen las vías. Hoy viajamos juntos otra vez, tú con tus rutinas, yo con mi taza de café que ya debería haberse enfriado y que espero no llegue a derramarse en el viaje, todo puede suceder en esta vía que se abre delante como si supiera mejor que nosotros a dónde vamos. Así que, toma asiento, o quédate de pie si así lo quieres. Porque este tren es tuyo y mío, y el viaje, también. Pongámonos en marcha como siempre lo hacemos. Soltamos frenos.