Programa 284.
Esta fue la presentación con la que introducíamos el programa 284:
Te lo prometía hace siete días… y aquí estoy, abriendo una nueva edición de La Próxima Estación aunque, en esta ocasión, me gustaría crear un escenario en el que no puedas resistirte a caminar a nuestro lado, recorrer las venas de una ciudad que se niega a dormir sin antes detenerse un instante en esas puertas que, bajo los rótulos parpadeantes, nos muestran el ir y venir de las almas que entran y salen de uno de los locales, del que se escapa una canción que da vida a una calle en la que una fina lluvia de verano nos ha hecho olvidar el olor a asfalto caliente.
La música, que ha doblado la esquina, parece seguir nuestro camino, que se cruza con el de un gato callejero, un tanto flaco pero orgulloso de su condición: un rufián de la noche que busca compañía entre maullidos. O que, arqueando su espalda, te pide que lo acaricies.
En La Próxima Estación nos gusta entrar en tu vida dibujando en tu imaginación un momento, un lugar en el que poder encerrar tu atención durante las casi dos próximas horas. Permíteme crear para ti ese escenario del que nace la música.
Soltamos frenos.