Los momentos en la vida se suceden como las gotas de un grifo que lleva demasiado tiempo pidiendo ser reparado: caen al sumidero y se pierden para siempre. Y cuando le ponemos el tapón, terminan desbordando. Consumamos cada instante sin permitir que el tiempo nos pase por encima. Quiero poner a tu disposición casi dos horas de música para que un puñado de bandas limpien el maquillaje con el que algunos han desfigurado la historia reciente, tratando de crear una imagen musical distorsionada pero muy beneficiosa para sus intereses. Pronto veremos cómo queda atrás la estación en la que nos has estado esperando durante los últimos siete días. Soltamos frenos.