El pasado 1 de diciembre me entero con sobresalto y un cierto estremecimiento, que un ex militar, general de división retirado nada menos, aseguraba en un grupo de whatsapp de cargos del ejército retirados, que para solucionar lo que él definía como un problema que tiene este país, se debería fusilar a nada menos que 26 millones de sus ciudadanos.