O lo que podría ser lo mismo, nuestro compromiso de apoyo a algo que ayuda, o al menos no entorpece, a nuestro prójimo. Por cierto, otra palabra sublime que utilizamos cada vez menos, quizás porque considerar a otros ciudadanos como prójimo (persona respecto de otra considerada bajo el concepto de solidaridad humana) esté a la baja en una sociedad individualista y según Bauman, líquida.
Prójimo, solidaridad, solidario, insolidario y pandemia van a suponer el nudo gordiano de esta reflexión.