Fomentado erróneamente desde ciertas televisiones en especial la dedicada a la tele basura, se fomenta que la gente desde sus ventanas y terrazas monte fiestas y jolgorios, se supone que para levantar el ánimo a unos vecinos deprimidos por el confinamiento.
Algunos se lo han tomado al pié de la letra y cada mañana, tarde, o lo que es peor noche, se dedican a exponer sus bafles al exterior obligando al resto a escuchar su música favorita, organizan conciertos de los instrumentos que practican, o simplemente preparan un bingo de balconing...