Los acontecimientos que rodearon la concepción del Señor Jesús fueron muy extraordinarios. La concepción virginal hasta el día de hoy nos resulta imposible de comprender biológicamente. El embarazo de María, en la actualidad, con las leyes de aborto, podría ser una alternativa para esa situación. Es por ello que debemos entender que detrás de un embarazo no deseado está la voluntad de Dios que no comprendemos, y de ese embarazo puede resultar un verdadero cristiano, que llegue a ser hijo adoptivo de Dios.