Los niños y adolescentes aprenden lecciones de vida cuando aplicamos la disciplina con vitamina, que no es ni guillotina, ni gelatina. Disciplinar es enseñar y guiar, no consentir ni castigar. ¿Cómo enseñar a nuestros chicos a comportarse? ¿Cómo guiarles en la convivencia, con conciencia, inteligencia, consistencia, persistencia, y sin violencia? ¿A dónde recurrir para aprender a corregir el comportamiento sin perder la calma y la conexión? Escuche a la Doctora Marisol y a nuestros expertos, y llame con sus vivencias y sugerencias.