Oscar Wilde tenía 46 años de edad cuando falleció, el 30 de noviembre de 1900. Joven aun al morir, el dramaturgo, narrador y poeta británico llegó a repercutir como uno de los escritores más importantes de la lengua inglesa, por su ingenio, sagaz ironía y la crítica a la moral de la sociedad victoriana.
Oscar Wilde llegó a ser ícono del esteticismo, aquel movimiento intelectual que repercutió en la década de 1870, centrado en la idea de que el arte no debería existir por ningún otro motivo; excepto por la belleza.
Basándose en la obra del filósofo del siglo XVIII de la Ilustración, Immanuel Kant, los estetas se oponían a la idea victoriana de que el arte debía servir a la educación y la moral. Los seguidores de aquel movimiento, sin embargo, consideraban irrelevante cualquier posible utilidad de una obra artístico-literaria.
Portavoz del esteticismo como fue, Oscar Wilde, lo confirmó en su poesía, impartió conferencias en Norteamérica y después regresó a Londres, para ser periodista; haciéndose notar como brillante conversador, por su ingenio mordaz y extravagantes maneras.
Al paso del tiempo, hacia la década de 1890, Wilde revaluó en una serie de ensayos sus ideas sobre la supremacía del arte e incorporó otros criterios sobre la decadencia y la belleza, llevándolos a su única novela, El retrato de Dorian Gray.
Cita en Enciclopedia es una realización de Ignacio Cruz Ortega; en la entrega del sonido Julio Cardet Leyva; la asesora es Mabel Díaz; y en la locución, Marta Ríos y María Ercilia.