Con tan solo 33 años de edad, un joven espirituano se abre camino entre la muchedumbre e implanta su bandera de futuro.
Leonardo Ramos Moreno, es un pino nuevo, que irrumpe con su paso y convoca a sus coetáneos a sumarse en la batalla de tener un mejor país.
Con palabras ecuánimes, fortalece el espíritu de quienes tambaleantes, antes de escucharlo, no visibilizaban el camino a seguir.