Los desvelos compartidos entre la medicina y la familia, las pasiones que le han crecido en el ejercicio de la Oftalmología la han convertido en lo que hoy es: una mujer excepcional.
La doctora en Ciencias Médicas Miriam Rodríguez Rodríguez, Mirita para la mayoría de sus pacientes, tiene el mérito científico y humano de haber salvado de la ceguera a más de una veintena de niños espirituanos.
El estudio del comportamiento de la retinopatía de la prematuridad en Sancti Spíritus es el parto investigativo que más valora en su quehacer médico.