Durante la adolescencia, las y los jóvenes comienzan a redefinir su cuerpo, descubriendo ciertos placeres, pero también en esta etapa se consolida la identidad de género. Por ello, es importante obtener la información correcta para la toma de decisiones, elevando con ello la probabilidad de tener vivencias sexuales seguras y satisfactorias, libres de discriminación y violencia.