Prohibido contar ovejas

Prohibido Contar Ovejas: Como un pepino


Listen Later

Viaje del horror extraterrestre al poder del bajo y canciones sobre motores. Cine, música y cultura pop en una noche intensa y envolvente.
En una nueva entrega del programa nocturno de esRadio, Prohibido Contar Ovejas, conducido por Felipe Couselo junto a sus habituales colaboradores Juanma González, Alma Espinosa, Dani Palacios e Isaac Belmar, se ha desplegado un fascinante abanico de referencias a la cultura popular, el cine de género y la historia del rock. La tertulia, marcada por un tono distendido pero profundamente analítico, ha servido para reivindicar la vigencia de grandes mitos del séptimo arte y la música, alejándose de los corsés de la corrección política para celebrar la creatividad sin complejos. La noche comenzó con una inmersión en el universo de Steven Spielberg, de quien se comentó su posible regreso al cine de extraterrestres, un género que él mismo definió con obras maestras como Close Encounters of the Third Kind y E.T. the Extra-Terrestrial. Isaac Belmar destacó cómo los rumores en la red especulan con una conexión entre su nuevo proyecto secreto y el clásico de 1977, subrayando la capacidad del director para capturar el sentido de la maravilla y el misterio frente a lo desconocido.
El repaso cinematográfico continuó hacia terrenos más oscuros y viscerales, analizando la evolución del cine de ciencia ficción y terror. Se rescataron títulos como Species, con la icónica Natasha Henstridge, y las diferentes versiones de The Thing, comparando la visión de Howard Hawks de 1951 con la atmósfera de paranoia absoluta que John Carpenter logró en 1982. Los colaboradores mostraron un especial interés por el cine de culto de los años ochenta, mencionando películas como la inquietante Xtro, un filme británico-canadiense que se alejaba de la benevolencia alienígena de Spielberg para ofrecer una visión mucho más sórdida y traumática. En este sentido, se puso en valor la libertad creativa de una época donde el cine de serie B no temía incomodar al espectador con propuestas arriesgadas y, en ocasiones, deliberadamente repulsivas, algo que hoy parece escasear en una industria demasiado temerosa de las sensibilidades modernas.
En el bloque musical, Dani Palacios tomó las riendas para dedicar un espacio al bajo eléctrico, ese instrumento a menudo injustamente relegado a un segundo plano pero que constituye el verdadero latido de las composiciones más memorables del rock. Palacios realizó un recorrido por algunas de las líneas de bajo más reconocibles de la historia, comenzando por el icónico inicio de Money de Pink Floyd y pasando por el sonido distorsionado de Lemmy Kilmister en Ace of Spades de Motörhead. Se destacó cómo figuras como Geezer Butler en Black Sabbath con el tema N.I.B. o John Deacon en Queen con Another One Bites the Dust lograron que el bajo no solo acompañara, sino que definiera la identidad de las canciones. Esta reivindicación melódica sirvió para recordar que, detrás de la pirotecnia de las guitarras, existe una estructura rítmica esencial que es la que verdaderamente moviliza al oyente.
La sección dedicada al motor, presentada por Isaac Belmar, conectó la música con la pasión por los automóviles y las motocicletas, símbolos eternos de libertad e individualismo. A través de canciones como My Mustang Ford de Chuck Berry o Pink Cadillac de Bruce Springsteen, se analizó cómo el coche ha sido un protagonista fundamental en la lírica del rock estadounidense, representando el sueño de la carretera abierta y el estatus social. No faltaron referencias patrias, con la mención obligada a Loquillo y su Cadillac Solitario, una pieza clave que resume la fascinación de una generación de músicos españoles por la estética y los mitos norteamericanos. También se exploró el mundo de las dos ruedas, desde la elegancia europea de la Vespa cantada por Concha Velasco hasta la robustez de la Harley Davidson de Brigitte Bardot, compuesta por el inigualable Serge Gainsbourg.
Finalmente, el programa cerró con un mensaje de responsabilidad individual, recordando mediante una canción de El Coleta que la calle no es un circuito, pero sin perder el espíritu rebelde que caracteriza al espacio. La mención a grupos como The Clash con su versión de Brand New Cadillac o a bandas más contemporáneas como Muse con Hysteria, demostró que la cultura popular es un hilo continuo que une décadas de creatividad indomable. En un panorama mediático donde a menudo se impone la homogeneidad, esRadio sigue apostando por espacios que, como este, permiten bucear en los rincones más interesantes de la cultura sin renunciar al criterio propio ni a la pasión por el detalle. El cierre, a ritmo de Alice Cooper con No More Mr. Nice Guy, fue la rúbrica perfecta para una noche de radio que celebra la libertad de expresión y el amor por el arte en todas sus formas.
...more
View all episodesView all episodes
Download on the App Store

Prohibido contar ovejasBy esRadio