De Donna Summer a David Bowie, repasamos los éxitos que definieron el pop de los ochenta y el impacto de temas como el icónico 'Take My Breath Away'.
El programa explora la trayectoria del influyente productor Giorgio Moroder, destacando su habilidad para el reciclaje melódico y su impacto revolucionario en el cine. Se analiza cómo temas como Tears (1972) anticiparon géneros electrónicos, y se resalta su primer Óscar obtenido por la banda sonora de la película Midnight Express, dirigida por Alan Parker, donde ya mostraba su sello característico.
Se subraya la importancia de Moroder como precursor de la música electrónica moderna, citando hitos como I Feel Love con Donna Summer. El audio también repasa su trabajo en American Gigolo, donde la colaboración con Blondie en el tema Call Me consolidó una fórmula de éxito que atrajo a numerosos directores y músicos de la época en busca de un sonido vanguardista.
El repaso continúa con las colaboraciones icónicas de principios de los 80, incluyendo el trabajo con David Bowie para Cat People y con Irene Cara para el fenómeno de Flashdance. Estas producciones no solo definieron la estética sonora de la década, sino que demostraron la capacidad de Moroder para fusionar el pop con texturas sintetizadas que dominaron las listas de ventas globales.
La sección analiza el éxito comercial alcanzado a mediados de la década con temas para The NeverEnding Story, Electric Dreams y, especialmente, Top Gun. Sobre esta última, se menciona la célebre Take My Breath Away y la curiosa anécdota de cómo su letrista, Tom Whitlock, conoció a Moroder mientras le ayudaba a reparar los frenos de su Ferrari.
Finalmente, se comenta la faceta de Moroder en el mundo del motor con el proyecto del superdeportivo Cizeta-Moroder, un vehículo de dieciséis cilindros nacido de su pasión por los coches de lujo. Esta etapa cierra un perfil de un artista polifacético cuya influencia en la cultura popular se extendió desde las pistas de baile hasta la ingeniería automotriz.