El intérprete argentino visita esRadio para detallar un largometraje de Chedey Reyes que homenajea con humor el cine de serie B de Carpenter.
En esta nueva entrega del programa, los micrófonos de esRadio reciben al carismático actor, humorista y dibujante argentino Martín Garabal. El intérprete se encuentra en plena campaña de promoción de La Cosa en la Niebla, un largometraje dirigido por Chedey Reyes que rinde un cariñoso y divertido tributo al cine de aventuras de serie B y, de manera muy especial, a la icónica filmografía del director estadounidense John Carpenter. Durante la charla, Garabal desvela los entresijos de una producción tan peculiar y relata cómo la productora Marta Barrios se puso en contacto con él a través de un mensaje de Instagram tras quedar fascinada por su trabajo en la serie de internet Famoso.
La trama de la película gira en torno a Ismael, encarnado por Garabal, un experimentado piloto de una aerolínea de dudosa reputación, y su joven copiloto Daniela, interpretada por la actriz Elena de Lara. Uno de los puntos más divertidos de la fase de preproducción fue el malentendido con la edad de Garabal; el equipo de dirección temía que fuera demasiado joven basándose en vídeos antiguos de 2010, pero al arrancar el rodaje de La Cosa en la Niebla en 2024, el actor contaba ya con la edad idónea para dar vida a este veterano aviador, consolidando una química actoral extraordinaria con su compañera de reparto.
El rodaje supuso un auténtico desafío físico para el actor argentino, ya que el 98,5% de la acción transcurre en el interior de la cabina de un avión real. Con su imponente estatura de 1,96 metros de altura, Garabal tuvo serias dificultades para encajar en el reducido espacio y realizar movimientos mínimos sin desajustar el set. De hecho, bromea con que su personaje no se levanta del asiento hasta el minuto 41 de metraje —en una cinta que apenas dura 80 minutos— debido a lo sumamente complejo y ruidoso que resultaba maniobrar dentro de la cabina de vuelo.
El personaje de Ismael se presenta como un curioso homenaje a los héroes carpenterianos: un tipo que presume de tipo duro y machista pero que resulta ser profundamente patético, entrañable y, en última instancia, redimible. Durante el vuelo, Ismael se dedica a beber cerveza y a comer cacahuetes de forma compulsiva, dejando toda la cabina sembrada de cáscaras, un detalle que los presentadores comparan humorísticamente con la adicción a los frutos secos de Fox Mulder en Expediente X. Este comportamiento desenfadado contrasta radicalmente con la actitud profesional y tensa de Daniela, lo que genera una gran comedia de situación.
Lejos de caer en la parodia chabacana, la película apuesta por un humor muy particular donde los actores interpretan sus papeles con una seriedad absoluta. Garabal defiende firmemente que la comedia interpretada en serio, al más puro estilo de clásicos como Aterriza como puedas, es mucho más efectiva y orgánica. Este código actoral permite que el espectador se sumerja de lleno en la atmósfera de la película, empatizando con los personajes y transitando de manera natural entre el humor, la tensión del peligro y los momentos de genuina emoción.
La acogida internacional de la película está siendo excelente, habiendo completado ya un exitoso recorrido por más de 26 festivales de cine de todo el mundo y cosechando hasta la fecha un total de 13 galardones en países como Brasil, México, Estados Unidos y los Países Bajos. El actor destaca la enorme calidez y el agradecimiento del público amante del cine fantástico y de terror de serie B, un sector de espectadores muy fiel que sabe valorar el enorme esfuerzo y el cariño depositado en producciones de presupuesto moderado.
La conversación también deriva hacia una interesante reflexión sobre el estado actual de los efectos especiales en la industria cinematográfica. Garabal y los locutores critican el abuso sistemático de las pantallas verdes en las superproducciones de Hollywood, comparando la frialdad de los efectos modernos de Marvel con la maestría artesanal de películas como Jurassic Park (1993), donde la combinación de decorados reales, animatrónicos y CGI primitivo aportaba una veracidad inigualable que el espectador todavía hoy sigue percibiendo y agradeciendo.
Finalmente, Garabal repasa sus proyectos más recientes en España, donde está cosechando un gran éxito gracias a la serie de Netflix Envidiosa. Además, el actor comparte su entusiasmo por su participación en Felicidades, la esperada nueva película dirigida por el aclamado cineasta español Álex de la Iglesia, cuyo estreno está previsto para el próximo mes de diciembre en la plataforma digital. Mientras tanto, La Cosa en la Niebla continuará su andadura con proyecciones especiales en Tenerife y diversas salas del territorio nacional.