Hebreos 11, a menudo mencionado como el gran “Salón de la
fama de la fe”, se ha convertido con los siglos en uno de las partes de la
Escritura más amadas en la iglesia. De cadencia poética, visión panorámica e
inmediata pertinencia en su reto, este capítulo llama al creyente a resistir
fielmente valiéndose del abundante testimonio de las vidas de los santos
En este pasaje, el autor desafía a sus oyentes a vivir vidas
de fe según el patrón visto en los que por la fe permanecieron fieles a Dios en