Una de las condiciones que se presentan antes de la segunda venida de Jesucristo es la dureza de corazón en el ser humano, el incremento de la maldad, la falta de amor a Dios, la falta de amor al prójimo y al cónyuge. La falta de comunicación, entre otras cosas. Esto ha hecho que se incrementen las separaciones en el matrimonio, los divorcios y muchas familias crezcan disfuncionalmente o de manera distorsionada.
Lo que necesita el matrimonio para seguir manteniendo ese fuego, es el amor sincero, verdadero, comprensión, comunicación, perdón, dirección en Dios y voluntad para perfeccionarse.