"Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una
ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada
con un varón que se llamaba José, de la casa de David;
entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado
Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y
llamarás su nombre JESÚS.
Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor
Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la
casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no
conozco varón. Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu
Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su
sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será
llamado Hijo de Dios". —Lucas 1: 26 –27, 30-35