Que tu oído pida a Dios dar dirección a tu propósito
También por el oído yo me alimento de la palabra de Dios
Oír produce destino.
Yo oigo primero a Dios. Abro mi corazón a escuchar, y comer la miel de sui voz.
A quien tú cedes tu corazón, a él lo escuchas.
Lo que dice Dios da vida.
De lo que yo oigo yo me alimento.
Escucho la palabra de Dios, sigo a Dios y honro a Dios.