Poco se habla del sufrimiento psicológico que supone para una persona que coge lo que tiene y se va de su país o a otro continente en busca de una vida digna. Si el drama humano ya es de por sí brutal, el rastro mental que deja todas las experiencias viviendas, no es menos impactante.
Nuestra psicóloga, Cristina Candón, nos muestra un lado menos abordado por la sociedad.