La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha sido imputada por prevaricación y obstrucción a la justicia junto a su número dos, el teniente general Manuel Llamas. Según el juez Santiago Pedraz, ambos intentaron impedir que agentes de la UCO investigaran la trama de Leire Díez, que buscaba proteger la corrupción del entorno de Pedro Sánchez (caso Hidrocarburos, caso Coldo, hermano y esposa del presidente). A pesar de todo esto, ni Mercedes González ni nadie del Gobierno ha dimitido. El PSOE defiende que “solo se tomaron unos cafés”. ¿Puede seguir al frente de la Guardia Civil una persona imputada por intentar tapar la corrupción del presidente del Gobierno?