Frente a desvelos nocturnos puntuales pueden funcionar las soluciones faramacológicas. Sin embargo, cuando el problema persiste los medicamentos no bastan y es necesaria la intervención del especialista.
Hace un año, el Servicio de Psiquiatría y la Unidad del Sueño del Hospital Universitario de Álava unían fuerzas y conocimientos para lograr que personas con ansiedad o depresión logren dormir mejor, utilizando las mínimas dosis posibles de los medicamentos habitualmente prescritos para combatir los problemas de insomnio.
En este tiempo, el equipo liderado por la Dra. Ana González-Pinto, del Servicio de Psiquiatría de OSI Araba y el Dr. Carlos Egea, jefe de la Unidad del Sueño y coordinador de este área en la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, ha tratado ya a un centenar de pacientes.