Es increíble como nos centramos más en la búsqueda incesante de nuestra felicidad en las cosas de fuera (las cifras en el banco, los números del "Gordo", las últimas tendencias)
Y muchas de ellas son asombrosas formas de recompensar el esfuerzo de uno y refozar nuestro buen comportamiento hacia ciertas cosas.
No obstante, este último (pese a ser la relación más sana) es mínimamente utilizado y dejamos tapar nuestros huecos personales con las cosas que nos proporcionan reconocimiento, y la aceptación de la gente que intentamos impresionar.
Amate y desarroll todas tus facetas de la vida, tus fortalezas y habilidades. Pero conoce también tus puntos flacos y en los que hay que mejorar. Cuando eres capaz de distinguir QUIÉN ERES (por que no, el dinero no lo hace... ¿si te lo roban?) y hacer las cosas con pasión, el dinero viene solo.
¿Y tú, persigues el dinero o lo atraes?