Informativo RNE C-LM 22 marzo de 2021
En los últimos meses se han disparado las solicitudes de macrogranjas porcinas en toda la provincia de Cuenca. La Junta de Castilla-La Mancha continúa concediendo Autorizaciones Ambientales Integradas, incluso a proyectos que carecen de la concesión de aguas correspondiente (a pesar de que este tipo de granjas necesitan cantidades ingentes de agua) o que no disponen de un plan de gestión de purines ni tierras para esparcirlos.
Los pueblos afectados han comenzado a rebelarse contra esta invasión porque consideran que, lejos de generar puestos de trabajo y activar su economía, a la larga provocan despoblación. Como hemos citado el número de cerdos se ha quintuplicado en la provincia de Cuenca en el periodo 2009-2020 mientras que la población conquense ha caído un 8% (según el INE). Este tipo de granjas altamente tecnificadas no generan, por tanto, puestos de trabajo y además provocan graves afecciones (contaminación de aguas, malos olores, concentración de moscas…) que impiden el desarrollo de actividades alternativas como el turismo rural o el teletrabajo, tan necesarias en las zonas rurales.