El cristiano así como cualquier otro ser humano está propensos a enfermarse y ha experimentar dolencias. Esto no es falta de fe ni por pecado sino por la realidad de la vida y el curso de nuestra naturaleza ya que la paga del pecado es muerte
El cristiano así como cualquier otro ser humano está propensos a enfermarse y ha experimentar dolencias. Esto no es falta de fe ni por pecado sino por la realidad de la vida y el curso de nuestra naturaleza ya que la paga del pecado es muerte