El proceso electoral en Nicaragua transcurrió en un ambiente de paz, orden, con mucha participación ciudadana y acompañamiento electoral. Siempre están los que parecen vivir en una realidad alterna o como ya se ha demostrado en el pasado, sus pagos son a cambio de generar información falsa, manipular, hacerse las víctimas y defender a una mafia organizada que se decían candidatos electorales, pero no son más que sospechos de conspiración contra el estado, lavado de dinero, terrorismo mediático entre otros delitos.