En el desfile militar del Día de la Victoria, celebrado el 3 de septiembre en Pekín, China deslumbró al mundo al revelar algunas de las armas más avanzadas de su arsenal. Entre los sistemas mostrados destacaron los misiles intercontinentales DF‑61 y DF‑5C, capaces de portar múltiples ojivas nucleares, y los nuevos vectores de la tríada nuclear, como el misil balístico submarino JL‑3.
La exhibición incluyó misiles hipersónicos como el DF‑17 y el DF‑26D, apodado “Asesino de Guam”, diseñados para esquivar escudos antimisiles y atacar portaaviones o bases estratégicas. También debutaron drones invisibles, incluyendo modelos submarinos autónomos, y el AJX‑002, una nave no tripulada de largo alcance.
Uno de los focos del desfile fue el cañón láser LY‑1, presentado como el más potente del mundo, capaz de neutralizar misiles en pleno vuelo. El despliegue refuerza la posición de China como potencia militar de vanguardia en plena competencia global.