Las maniobras Atlas 25 han marcado un hito en la cooperación entre el Ejército de Tierra, el Ejército del Aire y del Espacio, la Armada, la Guardia Civil y la Policía Nacional. Por primera vez, todas estas fuerzas se han coordinado para responder de forma conjunta a una amenaza emergente: el uso de drones y misiles en escenarios de seguridad real. El ejercicio, descrito como “complejo, exigente y realista”, simuló ataques simultáneos con vehículos aéreos no tripulados, misiles de crucero y aeronaves convencionales, poniendo a prueba los sistemas de mando, control e interoperabilidad nacionales.
El protagonismo de los drones evidencia un cambio profundo en la defensa moderna. Estas aeronaves no tripuladas ya no son solo herramientas de vigilancia, sino potenciales armas ofensivas capaces de alterar la seguridad nacional. La noticia subraya la urgencia de adaptar tecnología, estrategias y entrenamiento a una nueva era en la que la guerra se libra también desde el aire digital.