La política exterior de la Unión Europea (UE) enfrenta importantes retos en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas, crisis humanitarias y cambios en el orden internacional. Como bloque, la UE busca proyectar una imagen de unidad y defensa de valores como la democracia, los derechos humanos y el multilateralismo. Sin embargo, las diferencias entre los Estados miembros dificultan la adopción de posturas comunes, especialmente en temas como las relaciones con China, Rusia o el conflicto en Medio Oriente.
A pesar de ello, la UE ha logrado avances en la coordinación de sanciones internacionales, la ayuda humanitaria y el impulso de acuerdos comerciales sostenibles. La figura del Alto Representante para Asuntos Exteriores ha sido clave para consolidar una voz más coherente en el escenario mundial. Fortalecer esta unidad será esencial para que Europa tenga un rol relevante y autónomo en el nuevo equilibrio global.