Montenegro se consolida como el candidato más avanzado para acceder a la Unión Europea, según la última evaluación de la Comisión Europea. Su estabilidad institucional y su alineación con las políticas comunitarias podrían permitir su adhesión en torno a 2028, convirtiéndolo en un referente para otros países de los Balcanes occidentales. Este progreso refuerza la estrategia de ampliación del bloque, en un momento de creciente tensión geopolítica en el continente.
Mientras tanto, el Sáhara Occidental conmemora el 50.º aniversario de la Marcha Verde, que marcó el inicio de la ocupación marroquí y el surgimiento del Frente Polisario. Cinco décadas después, el movimiento mantiene su reivindicación del derecho a la autodeterminación ante la pasividad internacional y el legado colonial español. Ambos escenarios —la integración europea y la lucha saharaui— reflejan los retos pendientes de Europa: reconciliar su pasado con un futuro de cohesión, justicia y estabilidad regional.