Desde
la década de 1950, muchas generaciones de personas trabajaron arduamente y
construyeron varias importantes carreteras, por ejemplo, la Carretera
Sichuan-Tíbet, la Carretera Qinghai-Tíbet y la carretera de alto grado de Lalin
(Lhasa-Nyingchi) en el Tíbet, todo esto a pesar de las complejas condiciones
geográficas. Hoy en día, las condiciones viales en el Tíbet han mejorado mucho.
Numerosos soldados y obreros cargados del mantenimiento
de las carreteras, siguen realizando sus respectivos trabajos, manteniendo libres
los caminos y carreteras del Tíbet, además de resguardar la seguridad de los
vehículos y de las personas.