¡Bienvenidos a Punto Muerto!
Los cinco miembros de Fontaines DC se conocieron mientras asistían al Dublin City Music College; Grain Chatten (voz), Conor Deegan III (bajo), Conor Curley (guitarra), Carlos O'Connell (guitarra) y Tom Coll (batería) asistieron a la misma clase y sus intereses musicales hicieron que se acercaran el uno hacia el otro en los primeros meses.
Todos habían estado previamente en otras bandas, pero su química como músicos los convenció de dejar sus grupos anteriores y unirse bajo el paraguas de Fontaines.
Se nombraron a sí mismos en honor a un personaje de El Padrino, el cantante Johnny Fontane, pero pronto fueron advertidos legalmente por una banda de Los Ángeles con el mismo nombre; por lo que agregaron DC, que significa Dublin City.
Organizaron su primera gira en 2017 después del lanzamiento de su single debut "Hurricane Laughter".
Las puertas pronto comenzaron a abrirse para ellos y su reputación en vivo comenzó a crecer.
El año siguiente vio tres singles más, "Boys in the Better Land", "Chequeless Reckless" y "Too Real", que luego formarían parte del álbum debut del grupo, “Dogrel” de 2019.
La banda comenzó a componer su segundo trabajo solamente seis meses después del lanzamiento de su debut, y se mudó a Los Ángeles para grabar “A Hero's Death” en 2020.
El álbum contiene canciones con muy buena repercusión como la que le da el nombre al álbum, "I Don't Belong" y "Televised Mind".
Alejados de la carretera por la pandemia, el grupo optó por seguir adelante escribiendo material nuevo y experimentando con su productor Dan Carey.
Sin perder tiempo, el grupo comenzó a escribir su tercer álbum, Skinty Fia editado hace un par de semanas, que busca reconciliar su mudanza a Londres con la culpa asociada con dejar Irlanda.
“Skinty Fia” en gaélico quiere decir “la maldición del ciervo”.
Llamado así por un arcano insulto irlandés, para los propósitos de Fontaines DC, funciona como una metáfora vívida de la mutación y degradación cultural, Skinty Fia es un disco sobre vivir en un lugar que parece un hogar pero realmente
no lo es.
La banda usa esa sensación de incomodidad a su favor, la de vivir en Londres siendo irlandés, aprovechando la oportunidad para reinventarse pista por pista.
“In ár gCroíthe go deo” (“En nuestros corazones por siempre” en español) es una canción basada en una noticia del 2020, en que una familia quería poner esto en una lápida de una mujer en el cementerio de la ciudad de Coventry, pero se encontraron con la demanda de la Iglesia de Inglaterra que les obligaba a ponerlo también en inglés.
Para los Fontaines, esto servía como una metáfora de ser irlandés en Inglaterra, donde hay que seguir peleando por tu identidad incluso después de muerto.
Luego de repetir hipnóticamente “se ha ido la noche, se ha ido el día” en la canción de apertura, “Skinty Fia” continúa con “Big Shot”, que parece ser una letra romántica al principio, aunque luego nos daremos cuenta que realmente se refiere al ego.
Una composición del guitarrista Carlos O’Connel, con un gran trabajo de guitarras y un tono algo siniestro.
Seguimos con la cínica “How Cold Love Is”, que se centra en un retrato de una pareja impulsada por un afán consumista que inevitablemente les conduce a una insatisfacción crónica, que enfría el deseo y transforma todo lo demás en rutina.
Después “Jackie Down the Line”, con esa batería infecciosa a cargo de Tom Coll que conduce la canción, en un primer minuto casi jazz rock sobre el que canta Chatten, hasta que entran unas guitarras que perfectamente podrían ser de Johnny Marr.
Un monumento de canción.
Concluimos este bloque de canciones con “Bloomsday”, que solamente con su nombre nos lleva al Dublín del “Ulysses” de James Joyce.
Una canción nostálgica, que suena casi gótica, pero no se descansa solamente en el lado amable de la ciudad, sino todo lo contrario, con una claridad que asusta.
En la canción "Roman Holiday", Chatten pinta un bello retrato de jóvenes amantes irlandeses que hacen suyas las calles de Londres, con la actitud de malditos sean los que odian, también con un cierto realismo mágico, que en algún punto se acerca a los Verve de mediados de los 90.
Alguien dijo Echo & The Bunnymen? Sí, también a ellos.
Ahí llegamos a uno de los puntos más altos de “Skinty Fia” con “The Couple Across the Way”.
La melodía cadenciosa de Chatten está acompañada por un acordeón, lo que inmediatamente nos lleva a artistas como The Dublineers y The Chieftains.
La desgarradora letra nos cuenta la historia de una pareja de ancianos cansados del mundo que observa a dos jóvenes enamorados que se mudan a una casa frente a la suya.
Luego, la canción que da título al álbum, “Skinty Fia”, es quizás el cambio musical más grande, con sus espeluznantes silencios y ritmos prácticamente dance que combinan con la paranoia y la ansiedad en la letra, con Chatten cuestionando el costo de la fama, mientras las guitarras crujen y el bajo te deja sin aliento.
Cerraremos el segmento con la intensa “I Love You”, una canción de amor torturada a Irlanda, que reflexiona sobre las fallas recientes del país, tanto políticas como religiosas, desde la distancia.
El álbum concluye con “Nabokov”, compuesta por el guitarrista Conor Curley, es una canción que con guitarras que suenan casi como PiL, con Chatten canalizando a Lydon, si Lydon hubiera crecido en Dublín en lugar de Finsbury Park.
Es un final apropiado para un disco que sorprenderá y cautivará a los fanáticos de Fontaines DC, y también les hará ganar muchos más.
“Skinty Fia” es, en mi opinión, un álbum extraordinario, de una banda en pleno crecimiento, que hace que esperemos sus próximos movimientos con mucha atención.