Asía y sus potencias reclaman una nueva posición en el mundo del futbol. Japón, con una legión de 8 futbolistas que juegan en la Bundesliga, le remontó a Alemania, el maestro de las remontadas. Si ya lo hizo Saudi Arabia con Argentina, si ya lo hizo Japón , por qué no subirnos nosotros también a la ola de la disrupción.