Comemos para nutrirnos, obtener energía y mantener la salud, pero también para disfrutar y socializar. La comida es más que solo combustible; es una experiencia cultural, emocional y social.
Así como un coche necesita gasolina para funcionar, tu cuerpo necesita combustible para hacer todas las cosas que debe hacer todos los días. Ese combustible, por supuesto, proviene de los alimentos.