El concilio IV de Letrán y el concilio Vaticano asignan a Dios el predicado de eterno.
"Firmemente creemos y simplemente confesamos, que uno solo es el verdadero Dios, eterno...") Dz. 428.
"La santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana cree y confiesa que hay un solo Dios, verdadero, vivo, eterno, inmenso, incomprensible, infinito en su entendimiento y voluntad y en toda perfección." Dz. 1782.
El dogma dice que Dios posee el ser divino sin principio ni fin, sin sucesión alguna, en un ahora permanente e indiviso.
Gracias a Izabel Padilla por esta hermosa catequesis. bendiciones