Fue hasta 1917 con la Ley sobre Relaciones Familiares
expedida por Venustiano Carranza, cuando las mujeres tuvieron por primera vez acceso a la patria
potestad de sus hijos(as). Aunque esta fue limitada, ya que si se encontraban casadas, no podían reconocer a
sus hijos naturales nacidos antes del matrimonio, sino era con el consentimiento
del marido, derecho que sí pueden ejercer los hombres. Así mismo, si las mujeres
contraían segundas nupcias, perdían la patria potestad de sus hijos.
Este ha sido uno de los actos que en México han demostrado la marginación hacia las mujeres. De otra forma evaluamos lo que hoy en día significa ser madre autónoma.