Y bueno...
Derrepente la miré.
Disculpe si la molesto,
sólo mi interés es decirle:
Que al mirarla pasar, admiré su paso.
No, no se asuste,
culpable no soy del flechazo.
La vida nos puso frente a frente,
y si no es así, entonces fue un juego del destino.
Porque al mirarla, me cegué.
Permitame por favor decirlo.
Notarla dejar pasar no pude,
no se si su trasero,
no se si su escote
(tan gratamente pronunciado),
no se si su mirada, que quedé
ahí todo atolondrado,
o si su cintura fue
la culpable de mi " estar" enamorado.
Tal vez todo fue un paquete,
con todo incluido,
pero la belleza le precede,
permitame insinuarlo.
Pero es que aquí me tiene,
con su imagen soñando,
haciéndola correrse
con mi boca...sus labios succionando.
Los pechos morderle,
mientras en mi se monta, ¡Carajo!
lo imagino y la humedad aparece.
Disculpe usted, le repito.
Si es que mi pasión le ofende,
sólo pretendo decirle: ¡la deseo!
Ahora, venga y camine.
Se que ya se mojó,
con únicamente sugerirle,
vamos la lencería comprando.
Déjeme proponerle,
Solamente tacones y un collar aperlado.
No necesita adicionarle.
Su cuerpo al desnudo,
¿Tal vez lo soñé?
Pero de recordar ya estoy reventando.
Llegamos. ¡Béseme!
No apague la luz. ¡No!
Deje que la luna bañe
con su luz ese monumento.
Le pido permita que la penetre...
en el alma, mientras lo hago
relájese y disfrute,
que continuaré con su cuerpo.
Disculpe si la molesté,
pero me costaba callarlo.
Y el precio, era perderle.
Perdón de nuevo,
no quería despedirme,
sin gritarle que: ¡la quiero!